Es fácil recordar datos cuantitativos como nombres de picos, altitudes, desniveles, orientaciones, acotaciones geográficas, coordenadas GPS, grados de dificultad en diferentes escalas ... nos sobran mediciones y este blog es sólo para guardar pequeños detalles que sirvan para pulsar el nodo neuronal que dispara en nuestro cerebro evocaciones, recuerdos, sensaciones, sugerencias y demás impresiones cualitativas

2010-11-28

Puertos de Bielsa, Aiguillette (2516 mts), Forqueta (2532 mts) y Marioules (2562 mts)



Cabaña de pastores
La noética es una rama de la física quántica que estudia la interacción de la mente humana con la materia física, hecho que empíricamente siempre se ha sugerido pero que ahora se puede teorizar, cuantificar y caracterizar. Buena prueba de ello es subir al Puerto Viejo de Bielsa, o Puerto Biello de l’Agulleta, y comprobar cómo se percibe la tensión etérea y sutil que permanece desde la primavera de 1938, cuando los seis mil civiles y combatientes de la 43º división, abandonaron la famosa Bolsa de Bielsa en plena guerra civil, atravesando por este collado al valle francés de Aure.
Sendero al puerto viejo
Este mes de Noviembre han comenzado las nevadas demasiado pronto, la meteo predice unas pocas horas de tiempo estable y nos disponemos a caminar esta ruta histórica del exilio aragonés.
Ascenso final al Puerto Viejo, al pie del pico homónimo
El recorrido comienza en la boca Sur del túnel de Bielsa-Aragnouet, a 1600 mts, túnel que no se construyó hasta 1976, por tanto, en rigor, deberíamos comenzar nuestro recorrido en el mismo pueblo de Bielsa, a 1023 mts. Sin embargo, dado que el túnel está cerrado por obras y acentúa la soledad y aislamiento del valle, no nos importa ir en coche hasta la misma boca Sur, para tomar el sendero PR HU-182 que, perfectamente señalizado, asciende entre los bosque de pino negro a la vista de un espectacular salto de agua a presión, proveniente de un pequeño ibón y que recibe el sonoro nombre de Chorro de la Pinarra.
Cordal con los picos Aiguillette, Forqueta y Marioules

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Placas conmemorativas




Superadas las fuertes pendientes iniciales, el camino sigue el curso del torrente y llega a un pequeño refugio de pastores. Ya tenemos a la vista, lejana pero sin grandes dificultades, la cresta fronteriza por terreno amplio de pastizales. Un poco más adelante nos encontramos a la izquierda con un desvío al Puerto de la Forqueta, que no debemos seguir. 
Garita fronteriza

Con paso cadente, afloran la presencia y angustia de los que nos precedieron en aquella primavera tardía de Junio del 38 en ordenada retirada, dejando atrás un vacío lleno de humo mientras caminaban hacia otro vacío absoluto, como troncos cortados que la corriente arrastra lejos de sus raíces. 
El horizonte lo cierra la muralla de Barroude: Munia, Barrosa, Gerbats, Géla.
Cuando llegamos al famoso collado, a 2378 mts, encontramos una placa conmemorativa y unos poemas, dentro de una garita. El panorama lo preside, al Oeste, el Pico de Barrosa, en nuestro cordal, y más atrás, la muralla de Barroude, destacando el Pico Gerbats. Al Este, seguimos la fácil cresta, aunque muy inestable con esta nieve temprana, atravesando los picos Aiguillette (2516 mts), Forqueta (2532 mts) y Marioules (2562 mts) hasta llegar al Puerto de la Forqueta. La cresta continúa por los picos Bataillance y Salcorz, recordando cuando hace dos inviernos ascendimos a la cota Oeste del Bataillance por la vertiente Norte. Más al Oeste, los picos Garlitz y Aret. Al Sur, el panorama lo cierra la gigantesca Punta Suelza.
 
Puntas Suelza y Fulsa
El descenso a Francia por el Puerto de la Forqueta parece, con nieve, más fácil que desde el Puerto Viejo, no comprendo porque los exiliados no prefirieron éste.
El café típico, aunque faltó el vino de nueces
De nuevo por el sendero PR, regresamos hasta la bifurcación cerca de la cabaña de pastores, recuperando el itinerario inicial. Los obreros ya terminan su turno y cierran las obras del túnel. Bajamos a tomar café a Bielsa, con intención de visitar el Museo de la Bolsa de Bielsa ubicado en su ayuntamiento renacentista, pero está cerrado, como cerrado está todo el pueblo. Nos sorprende la soledad de sus calles, no hay nadie, todo está sumido en un recogimiento ancestral. En la plaza del ayuntamiento, el único bar abierto está animado con ritmos chirriantes de salsa por tres trabajadores colombianos, versión moderna de las Brigadas Internacionales, soportados estoicamente por la joven camarera. Un final paradójico para nuestro recorrido histórico.
Ibon de Pinarra ya helado: hasta el verano que viene ...


Noviembre 2010. Fernán, Quique, Rafa.

2010-11-16

Pico de los Monjes (2349 mts) y lagos de Ayous

Justo antes de llegar a la primera población francesa desde El Portalet -Gabás-, tomo el desvío que se dirige al aparcamiento de Bious Artigues. Estos 4 kilómetros son una delicia otoñal, un bosque encantado del que emanan todos los colores. La última rampa antes del aparcamiento está cubierta de nieve y las ruedas del coche llegan a patinar ligeramente. Dos autobuses han llegado antes que yo, y dos grupos numerosos emprenden el camino mientras me calzo las botas.
La presa de Bious Artigues está bajo mínimos; comienzo a caminar, pero la belleza del hayedo me obliga a detenerme continuamente. Hay que andar con cuidado, la pista que se dirige al llano de Bious está helada. La nieve ha llegado cuando el otoño aún tiene mucho que decir. Al llegar al gran rellano, tomo un desvío a la derecha que me hace ganar altura entre el bosque. Tras más de 50 minutos de absorto caminar veo los primeros rayos de sol. El camino se despeja.
La ruta de lagos de Ayous discurre por cinco ibones. Los cuatro primeros se encuentran en ascenso, el quinto lo alcanzaré ya de bajada. Tras tomar altura sobre el primero de los lagos, el de Roumassot (a 1845 m. de altitud, decido parar a almorzar. El Midi d'Ossau, en contraluz, se refleja majestuoso sobre las aguas. La fotografía se repite al alcanzar los lagos de Miey y Gentau, en cuya orilla se encuentra el refugio de Ayous, a poco más de 2.000 m. de altitud.
Empiezo a pisar nieve camino del lago Bersau, cuyo último recodo está ya congelado. La ruta de los lagos termina su ascenso justo cuando emerge sobre mí una altiva pose del pico Casterau, y bajo mis pies diviso el Vallon des Moines, que me llevará al collado fronterizo del mismo nombre, antesala de la subida final al Pico de los Monjes. Lo malo es que desde este punto tendré que descender unos cien metros y volver a subir hasta el collado. No me siento solo, la omnipresente silueta del Midi acompaña mis pasos.
Al llegar al collado el paisaje se abre. Justo enfrente de mí, Astún y Candanchú, y más cerca, el Ibón de Escalar parcialmente helado me recuerda que ya estamos casi en noviembre. Un cómodo camino fronterizo me lleva hasta la falda del Pico de los Monjes, de nuevo ya en territorio francés. Una entretenida trepada me deja en la cima, a 2.349 m. de altitud.
Un amplio panorama, una luz otoñal, ideal para fotografiar los picos en todas las direcciones; en definitiva, un gran mirador.
El descenso será mucho más corto. En menos de una hora conecto con el sendero de la ruta de los lagos, y enseguida llego al último de ellos, el de Casterau, a la sombra del pico del mismo nombre. De vuelta al llano de Bious, el camino se vuelve incómodo y embarrado. Llego a las cabañas de Hosse, antesala del gran rellano, cuyo contorno es pasto de las hayas. El camino se ensancha, la gran planicie es un remanso de paz sobre el que el sol apura sus últimos rayos. Cruzo el puente sobre el río que serpentea sobre el llano y recupero la pista de la que me desvié por la mañana. Vuelven los colores del hayedo y respiro profundamente, tratando de retener este aire fresco, húmedo y puro como el recuerdo de un gran día.

Octubre 2010. Fernán

2010-11-07

Semana de homenajes a Labordeta


Estas semanas se han sucedido multitud de homenajes a Jose Antonio Labordeta, entre ellos el del Jardin de Invierno de Zaragoza, el 7 de Noviembre. Allí, entre otros poetas, Anaís seleccionó para su recital este poema que presentaba Labordeta allá por 1981, en su disco "Las Cuatro Estaciones" y que encontramos muy a propósito de este Otoño incipiente para ilustrarlo con estas fotos tomadas por Fernán (otro con mochila) en su vuelta del 28 de Octubre a los Lagos de Ayous, a los pies del Midi d'Ossau y Pic des Moines.



José Antonio Labordeta
“AMARILLEA TODO”



(poema recitado en su disco "Las cuatro estaciones" de 1981)

Amarillea todo

Y en las hermosas luces
del otoño
oigo tu voz de nuevo
compañera
agrietando los riscos
y los valles
para seguir andando
hacia delante
con la esperanza tenue
de las lluvias.


Amarillea todo
hasta ese cobrizo azul que nos cobija
cuando octubre
y noviembre
se desgranan despacio por la tierra.


Amarillea todo
hasta esos pájaros que huyen
de las primeras voces
de la niebla.



Amarillea todo
hasta ese buen cansancio
que el camino produce
en la vereda.


Y a orillas de las huertas
como mensajes póstumos del hombre
se alzan piras de humo
y de silencio.


Sobre la tarde quieta
con los cierzos parados
al oeste
sube desde la tierra
un vaho tranquilo
que lo emborrona todo.


Y es precisamente
en esos días
cuando más te enternezco
tierra mía,
tierra de mil colores
a la que un día
dejaré que me abraces
y me duermas
sobre tu seno hondo
bajo el otoño dulce
que te anida.







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